Existe una tendencia común a buscar la productividad en función del tiempo. Es por ello que, en tanto nos vamos quedando atrás con nuestras agendas, sentimos que perdemos la batalla en el rendimiento.
Nos ahogamos en pendientes, procurando tener el mayor número posible de cosas completadas, sin confirmar su utilidad ni su calidad.
Pagamos el precio de sobreproducir y de sobreexigirnos, sin considerar el agente más importante de todo este proceso: nuestra energía. Perseguimos algo que no es manejable, aunque así nos lo hayan vendido.
No, el tiempo no puede ser controlado. Es un recurso que existe y transcurre de la misma manera, sin que podamos manipularlo. Sin embargo, sí podemos optimizar la estrategia con la que distribuimos y gestionamos nuestra energía a lo largo del día.
Ansiedad vs. Rendimiento.
El primer paso para afrontar el estrés es saber cuál es el verdadero monstruo detrás de nuestras emociones. Para ello hay que ocuparse de lo que si se puede controlar, y de paso quitarle el poder a lo que antes nos controlaba.
Saber que el tiempo no se gestiona, y que no es por “falta de tiempo” sino por falta de diseño, que nos abruman nuestros planes y compromisos. Nos permite ver nuestro trabajo y nuestras metas desde otra perspectiva.
Plantear una técnica que persiga conseguir resultados concretos y no solo cubrir lapsos de tiempo, reduce tus niveles de incertidumbre, frustración y ansiedad, al darte claridad y certeza, lo que te permite abordar tus tareas con mayor confianza y eficacia.
No se trata de estar ocupado, sino de ser efectivo. Tu energía es un recurso finito; deja de gastarla en batallas que no mueven la aguja de tus grandes proyectos.
Llamado a la acción
Mañana, antes de abrir el correo o revisar el sin fin de mensajes de trabajo, donde todo parece importante.
Escribe tus 3 batallas más significativas del día. Si solo pudieras terminar esas tres, ¿tu proyecto avanzaría?
- Si la respuesta es sí, entonces ahí tienes tus indicadores. Elabora tu plan de gestión de energía.
- Si la respuesta es no, lo que tienes es una lista de distracciones.
En mi libro ‘El monstruo que habita en mí se llama ansiedad’, profundizo en qué herramientas puedes utilizar a tu favor contra los factores de estrés y ansiedad que limitan tu potencial, incluida la agente de moda: laa procrastinación.
Deja de intentar manipular el ‘tiempo’; empieza a diseñar tu estrategia de gestión de energía hoy mismo.
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| Build powerful habits that drive your professional and personal growth. | Identifica la raíz detrás de esas emociones conflictivas, redirecciona toda esa frustración con acciones más conscientes. Llibera tu potencial! Identify the root cause of those conflicting emotions, and redirect all that frustration with more conscious actions. Unleash your potential! | Construye hábitos potentes que impulsen tu crecimiento profesional y personal. |
El Piloto de tu vida / The Pilot of your Life
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El monstruo que habita en mi se llama ansiedad
Gánale la batalla al estrés y la ansiedad, redirecionando tus rutinas destructivas!
Cada vez somos más los que retomamos el control de nuestras vidas. ¿Qué esperas!?
Vive tu vida con plenitud y propósito, consciente de tus hábitos y en control de tus emociones.
Testimonios!/ Testimonials!

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